jueves

...Uno más...

Hoy no vengo a dar lecciones de vida,
aún me falta mucho por aprender de esta,
no vengo a expresar mis sentimientos, ya ni tiempo para ello tengo..

Hoy solo vengo a recordar entrañables momentos, del ayer, hoy y siempre,
aquellos que han redireccionado mis senderos.

Probablemente sea el último en mucho tiempo;
o el inicio de otros,
pero no obstante, hoy quiero expresarte anhelos...

Siempre busca caminar, nunca te apresures,
que los ciclos vendrán siempre por ti.
No llores, las lagrimas nos buscan muchas veces,
 con pretextos y predicciones falsas...

Despierta, que el pasado siempre detrás de ti esta, 
mejor reta al futuro,
para celebrar juntos muchos mas.

PS: I love you :)



martes

Me das permiso para atropellarte?

Hoy fue otra vez un día en el cual pensé que sería capaz de arrancarte la cabeza, simplemente no me quieres entender, no te interesas por lo que hago, no sabes por lo que paso, simplemente me complicas la vida. Ya se que ese es no más tu genotipo que te clasifica tal cual, haciendo parecer la situación inmodificable. Me asusté cuando pensé que la única manera de hacerte ver la verdad es peleando físicamente para que veas que tengo razón.
No hice nada.
Unas horas después abrí la biblia. El verso dolió mucho.
(como es tan lindo en inglés, voy a escribirlo en inglés)

"The Lord examines the righteous,
but the wicked, THOSE WHO LOVE VIOLENCE,
he hates with a passion.
On the wicked he will rain
fiery coals and burning sulfur;
a scorching wind will be their lot.
For the Lord is righteous,
he loves justice;
the upright will see his face."

Pequeña historia de amor (Parte II)

Capítulo 2

Mi novia era alguien solidaria, y le encantaba ayudar a los demás en todo momento. Las puertas de su casa se encontraban siempre abiertas, no había nadie que no fuera bienvenido, había niños, jóvenes y ancianos. Su amor por ellos era inmensurable.

Ya que su casa era un poquito vieja, y quedaba cada vez más pequeña, decidí construirle una casa más bella y con más espacio. El día de la sorpresa llegó, ella venía con los ojos vendados, adornada con su sonrisa coqueta que era igual al del primer día en que nos conocimos. Destapé sus ojos en frente de la casa, y ella quedó sumamente asombrada, estaba tan feliz y agradecida.

La casa no era muy increíble, pero era algo en lo que mi padre y yo pusimos todo nuestro esfuerzo en ello, no obstante era muy bonita. Sin embargo con el pasar de los años la casa fue deteriorándose, porque la gente que residía en ella no sabía cuidarla, por eso me puse un poco triste y yo sabía que ella también lo estaba pero no quería decírmelo. Le pregunté a mi padre si es que ella podía venir con nosotros a nuestro pueblo y sin problemas me dijo que sí podía venir.

Entusiasmado fui a decírselo, pero me dijo que no podía ir conmigo, porque le había hecho una promesa a su pueblo de que los ayudaría hasta que ellos puedan salir de la crisis en la que estaban viviendo. Le pregunté cuanto tiempo se quedaría a ayudar, me dijo que todavía no lo sabía, pero que dentro de no mucho tiempo sería.
Nosotros estando a punto de terminar las construcciones en el pueblo me dijo mi padre que ya era tiempo de volver a nuestro pueblo. Fui corriendo junto a ella para preguntarle si estaba lista, pero ella me dijo que todavía no lo estaba.

Tristes por la melancolía nos prometimos que nos volveríamos a ver y como garantía de nuestro próximo encuentro le deje a mi fiel y amado compañero para que la cuide, defienda y ayude, mi querido perrito.

Y esa es mi historia que cuento a cada persona que a muchos les cuesta creer que un hombre fuera capaz de esperar tanto tiempo por un amor que hace tanto no ve. Pero no se imaginan que  con ansias me pregunto cada día cuando será el momento en que mi padre me dirá que estamos listos para vernos en el altar.

Te comprendo



Yo también he llorado,
Como en tu situación.

Yo también he sufrido,
Como en tu situación.

Yo también tuve miedo,
Como en tu situación.

Yo también estaba solo,
Como en tu situación.

También a mí, se me ha lastimado,
Como en tu situación.

También a mí, se me trataron de manera injusta.
Como en tu situación.

Yo sé, que se siente mal.
Y sé, que parece que el dolor nunca se irá.

Pero jamás te dejare sufrir sin razón,
Como yo tampoco lo hice.

PORQUE YO TE AMO



Una pequeña historia de amor

Capítulo 1

Yo realmente no sé, porque me piden que cuente mi historia de nuevo, si es que muchas veces ya la he contado, pero como soy alguien a quien le gusta compartir sus experiencias. La narraré una vez más, por eso les recomiendo que encuentren un lugar bien cómodo, preparen un rico tereré, y presten mucha atención.

Mi padre y yo somos constructores, el hace tiempo que se dedica a esto,y yo estoy siguiendo sus pasos. Juntos hemos hecho de pequeñas casas hasta enormes edificios, es algo que nos apasiona y no hay mejor manera de hacerlo que juntos. Alguien que no puedo excluir de esta historia es a mi pequeño perrito, que cada día se hace más y más grande. Él es fiel y cariñoso, siempre está a mi lado cuando lo necesito.

Nosotros estábamos en un pueblo extranjero, en el que ya llevábamos varios años trabajando. Cerca de mi lugar de trabajo, todos los días pasaba una mujer que con su encanto conquistaba mi mirada. Ella era bella, solía usar vestidos sencillos y de diversos colores. Tenía tanta simpleza que la hacía a su vez un abismo de misterios.

Tanto quería conocerla que en una oportunidad tomé valor, me acerqué a ella en su caminar y la hablé. No podía creer lo que estaba haciendo, nunca antes había hecho algo similar, estaba tan nervioso pero feliz a la vez. Empezamos a conversar y desde ese día nos comenzamos a conocer cada vez más.

Pasaron los años y comenzamos un noviazgo, estábamos muy enamorados y pensábamos casarnos, soñando con una vida eternamente juntos. Ya íbamos planeando el lugar, pero mi padre había prometido regalarnos la boda completa, sin embargo aún no nos había dicho la fecha exacta, porque él nos había dicho que lo haría en el momento en el que estuviésemos preparados.

La carretilla vieja.

Había una vez un señor con el nombre Don Ferdinand que tenia una carretilla.
La cual era muy muy vieja. Desde miles de kilómetros se podía escuchar cuando el señor estaba trabajando con su carretilla.













¿Saben por que?
Bueno... Les voy a contar.

Antes, cuando el señor era joven, Ferdinand era el hijo de una familia muy beneficiada económicamente.
Tenia todo lo que necesitaba y nada le faltaba.
Pero Ferdinand era muy egoísta y nunca pensó en sus prójimos. Se quejo de cualquier cosa.
Sus padres le querían mucho, pero Ferdinand nunca quiso creer eso y negaba el amor de sus padres.Un día se decidió marchar y dejar a sus padres. Lo único que le dijo su padre fue: ,, Ferdinand quiero que llevas esta carretilla y que nunca olvidas que te amamos.." le beso a Ferdinand y le dejo ir. La carretilla que su padre le ha dado fue muy vieja y apena su rueda rodaba. Ferdinand quedo en las calles no se decidió volver a casa, era muy orgulloso de si mismo, tenia un odio en si mismo, pero el pensó que todo estaba normal. Aun no lo era. Con el tiempo la carretilla se puso mas pesada y Ferdinand sentía la diferencia del peso de cada día. Odiaba a todo el mundo pero nunca abandono esta carretilla. Llego el día donde Ferdinand no podía mas y se hecho a llorar. Se arrepentio y vio que todo lo que hizo en su vida fue con odio. Se puso a llorar.

La carretilla ya era vieja y estaba dañada, como la vida de Ferdinand, cuando mas odio tenia mas pesado se puso la carretilla. Así también pasa en nuestras vidas, hacemos cosas que no son bueno y nosotros llevamos este peso. Pero tenemos a un gran Dios.
Si confiamos en él, Jesús dijo que en el encontramos paz y amor.
El amor que el nos dio no podemos comparar con nada. Dios envió a su único hijo a nuestra tierra para que todos que creen en el tengan vida eterna. El nos libera de cada peso.


Hoy en día le encontramos a Ferdinand en las calles predicando.. Dios hace todo posible.

10 cosas que me enseñaron los videojuegos sobre la vida



  1. Mejor perder la partida, que perder amigos. 
  2. Pensar con la cabeza fría trae mejores resultados.
  3. De nada sirve echarle la culpa a otro.
  4. Por sobre todas las cosas, sé leal.
  5. Nunca des por perdida una partida.
  6. Cada jugada importa.
  7. Yo < Nosotros.
  8. Siempre habrá una nueva oportunidad.
  9. Hay varios caminos para llegar a la meta.
  10. Siempre hay algo más productivo que podrías estar haciendo.